• Elevado índice de viscosidad: estable frente al cizallamiento mecánico.
• Bajo coeficiente de rozamiento: mayor protección de las piezas no ferrosas, como la corona de bronce de los reductores de rueda y tornillo sinfín, y menor consumo de energía, consumo disminuido entre un 5 y un 10% menos que un aceite mineral.
• Excelente estabilidad térmica: alarga la vida útil del aceite.
• Excelentes propiedades extrema presión y antidesgaste.
• Muy buenas propiedades anticorrosión en modo estático y dinámico (aditivos en fase vapor).